He soñado con un mundo en el que lo primero que veía al despertar era mi imagen reflejada en sus ojos -velándome- tumbado a mi lado en la cama.
Me he estirado suspirando, deseando volver a dormirme solo para despertar de nuevo a su vera,
y él ha comenzado a hacerme cosquillas, esta vez de las de verdad, no de esas con las que se disimulan nuestras ganas de acariciarnos cuando no estamos solos.
y él ha comenzado a hacerme cosquillas, esta vez de las de verdad, no de esas con las que se disimulan nuestras ganas de acariciarnos cuando no estamos solos.
Del sueño he pasado -entre risas- a la vigilia; a la dulce rutina matinal de comernos a besos, mientras mi mente aún susurraba a mi corazón que no estaba segura de si todo era realidad o sueño.
Y entonces he sonreído, porque, por un segundo, he sido claramente consciente, de que no hay sueño más hermoso que la realidad de este mundo maravilloso que juntos nos hemos inventado...
Y entonces he sonreído, porque, por un segundo, he sido claramente consciente, de que no hay sueño más hermoso que la realidad de este mundo maravilloso que juntos nos hemos inventado...
