Imagina que yo que merezco un príncipe, un dentista, no existiera... por favor, recuperen, es una suposición.
Imagina que yo que te hago feliz cada día desapareciera de la faz de la tierra.
Imagina que me llamas y no respondo.
Imagina que no estuviera aquí para decirte lo que haces mal.
Imagina que no estuviera aquí para seguir sin decirte lo que haces bien.
Imagina que tú, que no puedes vivir sin mí, vivieras sin mí.
Imagina que esos momento de éxtasis cuando me ves nunca hubieran sucedido.
Y ahora tú que me detestas, imagina, imagina que no estuviera aquí para mirarte por encima del hombro.
Imagina que pierdes a tu modelo.
Imagina que pierdes lo único que quieres ser.
Imagina que... no, ¿quién puede odiarme?
¿No puedes imaginar? Inténtalo, tienes quince días en los que sólo va a existir mi música